EL CÓDIGO SAMURÁI (BUSHIDO) EN VENTAS

LECCIONES DE VENTAS DE LOS SAMURÁIS.

Muchos empresarios de todo el mundo estudian y aplican en sus empresas los principios y virtudes éticas del Código Samurái (Bushido), que tiene una gran aplicación en el campo de los negocios.

Por otro lado, el significado original de Samurái era “aquel que sirve”, lo que está estrechamente relacionado con la correcta actitud del vendedor.

El antiguo código Samurái, también llamado el Camino del Guerrero, hablaba de que dicho guerrero no debía de perder sus valores básicos, pelear sin perder su humanidad.

¿Te suena?

Sí, muchas veces hemos dicho que el vendedor no debe dejar de ser persona ni olvidarse que tras cada puesto, tras cada cliente, hay una persona, con todo lo que ello implica.

El uso del término Camino en este contexto significa principios de vida, ética, una guía para vivir según un código. Los principios de vida de un guerrero.

De alguna manera todos somos guerreros, involucrados en nuestras luchas y conflictos. En ese sentido, el Bushido podría ser nuestro camino y nuestra guía en nuestras batallas individuales.

Aparte, el Samurái era o debía ser un líder en la batalla, dirigir un ejército y tomar decisiones difíciles, de ahí que las mismas fueran fieles a dichos principios.

E igualmente, los empresarios en plena “guerra comercial” deben también dirigir a su equipo, liderar con su ejemplo y no perder de vista los valores de la empresa, que no dejan de ser valores y preceptos morales universales para que puedan conectar a su vez con sus clientes.

Los principios del Bushido:

El primero de la lista es el concepto principal que puedes encontrar en artículos al respecto, y el resto son variantes que he añadido para una mejor comprensión de cada uno de ellos, las cuales matizan y completan el principal, sobre todo en relación al tema de los negocios:

  1. GI: Integridad/Honradez/Justicia/Rectitud/Hacer lo correcto.
  2. REI: Respeto/Cortesía/Educación/No ofender.
  3. YU: Coraje/Valor/Fortaleza de mente y espíritu/Conquistar el miedo.
  4. MEIYO: Honor/Orgullo/Amor propio.
  5. JIN: Compasión/Ayudar/Servir/Benevolencia.
  6. MAKOTO: Honestidad/Sinceridad/Compromiso.
  7. CHU: Lealtad/Deber/Responsabilidad.

Vender es entre otras muchas cosas, ayudar y servir.

Con honradez, con valor, con respeto y con compromiso.

Y también con honor, lealtad e integridad.

Incluso con benevolencia a tus competidores, colaboradores y empleados.

Los clientes, y el resto de gente que te rodea en tu vida profesional, recordarán tus buenos actos, sin importar lo pequeños que éstos puedan ser.

Y te serán devueltos en un futuro, de la misma manera.

Dar para recibir.

Nada nuevo bajo el sol.

También, en los negocios, el respeto juega un papel importante, pudiendo llevar a ganar o perder un contrato.

Los hombres de negocios japoneses entienden muy bien el respeto, como así he podido comprobar en mis viajes al país del sol naciente, y cuidan mucho que sus palabras, maneras o temas de conversación te puedan ofender.

Igual de importante es dicho respeto en el lugar de trabajo, no solo hacia tus jefes y superiores, sino también hacia tus compañeros y empleados. Todos ellos tienen habilidades y conocimientos que te pueden ayudar en tu trabajo, o al contrario, crear obstáculos para ti si no mantienes el mismo respeto hacia ellos.

No hablamos de una falsa cortesía, que busca solo el beneficio propio, sino de una manifestación y capacidad de empatía hacia los demás.

La confianza y el respeto se traducen siempre en una buena reputación que facilitará que los demás hagan negocios contigo.

Respecto a la honestidad y la sinceridad, hoy en día está más de moda que nunca, pues es uno de los atributos más apreciados por los clientes, que buscan sobre todo alguien en quien confiar para poder solucionar sus problemas, muy en línea también con la transparencia requerida últimamente a todas las marcas y empresas.

En definitiva, hablamos de un guerrero en el que confiar, que hará lo que dice que hará. Sus palabras no son solo promesas en el aire y no dudarás de su palabra.

Dicho de otra manera: ¿confiarías a un colaborador tuyo manejar miles o cientos de miles de euros si no tuviera la integridad de un Samurái?…

Con integridad, no tienes nada que temer, ya que no tienes nada que ocultar. Con integridad, tú harás lo correcto, por lo que no tendrás culpa alguna (Zig Ziglar)

¿Y qué decir del coraje? Que va mucho más allá del valor y de la ausencia de miedo, teniendo mucho que ver con la fortaleza de mente y espíritu. La necesaria para decidir lo correcto, para conquistar el miedo a decidir, incluso cuando se pueda perder por ello un negocio o una venta.

A veces la decisión empresarial correcta puede llevar a pérdidas temporales. Siempre es tentador tomar el camino fácil de vender a toda costa, sacrificando tus principios o utilizando métodos poco éticos.

Se necesita valor para asumir la pérdida, para decir que no, o incluso para decir que sí, cuando es necesario. Coraje para tomar la decisión correcta.

Un Samurái también era Leal a su señor. Hasta la muerte.

Pero aunque no sea hasta tales extremos, ¿qué empresa no desea empleados leales y que cumplan con su deber? O igualmente, ¿no deseas un mínimo de lealtad con tus socios comerciales, tus distribuidores, tus representantes y tus vendedores?

En definitiva, la lealtad es necesaria para que el negocio lo siga siendo, entre otras muchas cosas.

Respecto al honor, ciertamente reúne un poco de todas las virtudes. Para un Samurái, el honor lo es todo, como representación del orgullo y respeto por uno mismo al cumplir todos los códigos.

El honor no se gana de la noche a la mañana, lleva tiempo y no se puede comprar con dinero. Un hombre de negocios honorable reúne todas las virtudes mencionadas y es digno de confianza y respeto, incluso frente a sus competidores.

“La reputación es lo que los demás saben de ti. El honor es lo que tú sabes de ti mismo” (Lois MacMaster)

Aunque generalmente se habla de las 7 virtudes en el Bushido, muchas veces se menciona también una octava: Jisei – Autocontrol/Carácter.

Y ésta última es ciertamente también muy aplicable a los vendedores.

Es necesario ese autocontrol y no desvelar tus emociones y problemas personales con los clientes.

Igualmente se traduce en controlar tus gestos y tu lenguaje no verbal, tu control sobre tu cuerpo, sobre tus dudas y tus miedos que pueden afectar la confianza del cliente en el vendedor.

Autocontrol también en tus actos y en tus reuniones con los clientes. Controlar el no decir lo primero que se te viene a la cabeza y que puede no ser conveniente, ocultar tu impaciencia, tu afán por vender, tu enfado por la falta de acuerdo, o incluso ese gusto excesivo por el vino en las comidas de negocios…

Ciertamente, los códigos de los Samuráis nos recuerdan la gran esencia del servicio a los demás, el bien común y el buen hacer, para conectarnos con el B2H (Business to Human), más allá del B2B o B2C.

Aplica todos estos valores en tu empresa o emprendimiento y venderás más y mejor.

Y tú… ¿sigues el Camino del Guerrero?

¿Quieres seguir el Bushido en tu vida? ¿Y en tus ventas?

Haz tu elección y vive con ello.

Por cierto: — Saludos, Jin, donde quiera que estés.

Sí, uno de los personajes de mi primer libro se llama Jin, y sí, es un Samurái.

No es casualidad.

Y juntos, entre otras muchas cosas, hablamos también de estos valores en la vida del vendedor.

¿Quieres conocerle?

Acompáñame en un viaje al pasado para descubrir el futuro de las ventas: https://consejosdeventas.com/vender-mas-y-mejor/




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